Proceso
Cómo trabajamos: proceso de desarrollo en cinco fases
Todo proyecto pasa por cinco fases en orden: alcance, arquitectura, construcción, endurecimiento y entrega. Cada una tiene un entregable definido y un precio cerrado acordado antes de empezar. Durante la construcción recibes una demo de software funcionando cada semana, no un informe de estado.
Por qué precio cerrado por fase y no por horas
Facturar por horas traslada todo el riesgo de estimación al cliente y premia que el proyecto se alargue. Un precio global cerrado, en cambio, obliga a inflar el presupuesto para cubrir lo desconocido. El punto intermedio es cerrar el precio fase a fase: el alcance de la siguiente se conoce porque acaba de terminar la anterior.
Qué recibes en cada fase
Cada fase termina con algo tangible, no con una reunión de seguimiento.
- Alcance: brief escrito con lo que entra, lo que queda fuera y qué significa éxito
- Arquitectura: plan técnico, decisiones de stack con sus compromisos y presupuesto cerrado
- Construcción: demo semanal de software funcionando en entorno real
- Endurecimiento: informe de tests, rendimiento, seguridad y comportamiento bajo carga
- Entrega: despliegue, documentación y sesión de traspaso con tu equipo
Qué esperamos de tu lado
Un proyecto se atasca casi siempre por lo mismo: falta una persona con autoridad para decidir. Necesitamos un interlocutor que pueda resolver dudas de negocio en menos de 48 horas y accesos a los sistemas con los que hay que integrar. Nada más.
Si algo se sale del alcance
Ocurre en casi todos los proyectos y no es un problema si se gestiona a tiempo. Lo señalamos por escrito en cuanto lo detectamos, con el impacto en plazo y coste, y decides si entra ahora, en una fase posterior o no entra. Lo que no hacemos es construirlo callados y presentarlo en la factura.